El Rescate

El Rescate

Pues bien, aquí tenéis mi relato de agosto para el #OrigiReto2019 de Katty (La pluma azul de Katty) y Stiby (Sólo un capítulo más). Espero que os guste.

El Rescate

No dejo de decirme que no es culpa mía. Que estaba cansado, que necesitábamos parar. Que no podríamos ir muy lejos si no recuperábamos fuerzas. Sólo son excusas. Claro que necesitábamos descansar, pero no era el mejor momento. Ni el mejor lugar. Llevo cuidando de él desde que su madre murió en el parto. Siempre alerta. Pensando en todo. Pero con los años me he ido relajando. Este mundo hostil que nos ha tocado vivir no es que haya mejorado, pero siempre había salido airoso a la hora de proteger a mi hijo. Ahora sólo me siento estúpido.
Los recursos cada vez escasean más. Es prácticamente imposible encontrar una fuente de agua limpia. Si eso de por sí era algo malo, con este sol infernal era mucho peor. Por eso nos emocionamos tanto al descubrir el lago. Estaba prácticamente seco, pero aún había agua suficiente para rellenar las cantimploras y refrescarnos las cabezas. Debí haber supuesto que alguien más andaría por la zona. Me relajé, y ahora estoy sufriendo las consecuencias. Estábamos tan felices y despreocupados que no les escuchamos llegar. Cuando me di cuenta de que estaban observándonos fue demasiado tarde. Antes de poder acercarme a por mi pistola tenía a cuatro de esos malnacidos apuntándome con sus rifles. Haber intentado algo era un suicidio. No pude hacer otra cosa que levantar mis manos en sumisión.
Cuando se convencieron de que no era una amenaza un jeep se acercó y un hombre enorme, calvo y con la cabeza llena de tatuajes se bajó de el asiento de atrás. Se notaba que era el líder por su forma de andar, como si todo cuanto pisara le perteneciera.  Se acercó a mí hasta poner su cara a dos centímetros de la mía. Apestaba. No sólo su cuerpo, también su aliento. Apenas pude contener las náuseas. Me miró de arriba abajo y luego dio una vuelta a mi alrededor. No dijo nada, pero no hacía falta. Era completamente consciente de lo que estaba haciendo. Estaba estudiando si merecía la pena llevarme con ellos. Cuando se dio por satisfecho con su análisis escupió en el suelo. Su saliva era espesa y oscura. Gruñó una orden ininteligible a uno de sus hombres y se subió al jeep. El soldado acató la orden. Lo último que recuerdo fue el golpe que me dio en la cabeza con la culata de su rifle.

Cuando desperté ya se habían ido. Decidieron que yo no les era de ningún valor, mi hijo no tuvo tanta suerte. Estaba claro, yo estoy muy débil y apenas tengo masa muscular. No les sirvo ni de esclavo ni de alimento. Mi hijo es otro cantar. Había cuidado bien de él. Yo comía lo mínimo que necesito para sobrevivir, a él le daba todo lo que podíamos encontrar. Podía ver como salivaban esos salvajes cuando vieron sus brazos rollizos y su cara regordeta. Pero habían cometido el error de dejarme con vida. No era la primera vez que trato con este tipo de grupos. Si creen que se lo iba a poner tan fácil para comerse a mi pequeño estaban muy equivocados.
Por supuesto se habían llevado mi arma. Tampoco era algo que me preocupase. Un simple revólver no iba a hacer mucho contra esos rifles automáticos. Tenía que infiltrarme en su campamento y para eso el arma no me iba a servir de ayuda. Al primer disparo tendría a toda la banda encima. Aún siendo sólo los que vinieron hasta el lago, cosa muy improbable, eso seguían siendo 6, contando con el conductor del jeep. Pero lo primero era encontrar el campamento. No debían estar lejos del lago, pero a pie podría ser algo más. Ellos podían recorrer en 10 o 15 minutos lo que a mí me llevaría un par de horas o más, teniendo en cuenta aquel calor infernal. No sabía cuando iban a comerse a mi hijo, contaba con que no fuese nada más llegar, pero debía darme prisa.
Cerca del lago había una carretera. A lo lejos, en la dirección opuesta al lago, podía ver una esas ciudades fantasma que hay ahora en el continente. Intuí que ahí debían dirigirse los salvajes. Tardé más de una hora en llegar, y una vez allí, siendo más difícil seguir el rastro de los vehículos en el asfalto, tardé casi otras dos en encontrar el campamento. Se habían asentado entre los escombros de un antiguo campo de fútbol. Allí donde los muros de hormigón ya no estaban en pie habían levantado empalizadas con troncos finos, probablemente traídos desde las cercanías del lago. No era un sitio especialmente grande, por lo que deduje que no debían ser demasiados. Eso era bastante habitual, cuando la comida escasea no conviene juntarse en grandes grupos. Así hay menos gente con la que repartir.
Me llevé la mano al cinto para desenfundar mi daga. La pistola se la habían llevado, pero tampoco iba a serme de mucha utilidad. No quería hacer ruido. En cambio una silenciosa daga, improvisada a base de un cristal afilado y una rama de encina a modo de empuñadura era demasiado insignificante como para despertar el interés de los salvajes. Sólo necesitaba buscar una forma de entrar y encontrar dónde tenían encerrado a mi hijo.
Entrar no fue difícil, los escombros me servían de escondite para evitar los pocos guardias con los que me cruzaba. Tuve que matar a alguno para abrirme paso, pero por fortuna pude hacerlo de forma rápida y silenciosa, sin alertar a nadie. Cuando llegué a la grada pude ver que en el medio del campo estaban montado una fiesta, probablemente para celebrar el festín que se iban a dar a costa de mi hijo. Por un momento pensé que era demasiado tarde, pero pude ver a uno de ellos cocinando una salsa en una olla en el fuego. La estaca donde luego cocinarían a mi pequeño aún estaba vacía. Me paré a pensar un segundo, ¿dónde guardarían a sus presas? Sólo se me ocurría un sitio lo bastante seguro, los vestuarios. Era el sitio ideal, tenía una salida justo al campo, directo a la hoguera que lo estaba esperando. Pude ver a dos guardias apostados en la entrada, esperando a que el jefe diera la orden de traer al crío. Acercarme por ahí hubiese sido un suicidio, con tanta gente en el campo. Pero supuse que los vestuarios tendrían otra entrada por dentro de las gradas, por donde los futbolistas saldrían a su casa tras los partidos. Tenía razón. Era una puerta de metal, cerrada. Parecía más segura, por lo que sólo había un guardia para vigilarla. Lancé una piedra en dirección opuesta a donde estaba, sí, es un truco muy viejo, pero siempre funciona. Sólo necesitaba una distracción de un segundo para abalanzarme sobre él navaja en mano.
Rebusqué las llaves en el guardia, pero no hubo suerte. Volví a comprobar la puerta y el candado que la bloqueaba estaba abierto. Empujé la puerta despacio y pude ver al jefe de la banda hablando con mi hijo. Me escuchó entrar y se me tiró encima. Apenas pude amortiguar el empujón y me di un golpe en la cabeza. Era más grande que yo, y estaba mejor alimentado, por lo que tenía que ser más listo. Intenté apuñalarlo, pero bloqueó mi ataque y me retorció el brazo hasta hacer que tirase la daga por el dolor. Luego me dio un rodillazo en las costillas. El dolor me hizo flaquear y casi caigo al suelo, pero pude placarle en el estómago con mi hombro mientras me incorporaba. El empujón lo llevó hasta la pared opuesta, donde se golpeó con el espejo hasta hacerlo añicos. Por un momento me preocupé de que el ruido alertase a los que estaban fuera, pero estaban demasiado ocupados pasándoselo bien. Recibí repetidos golpes con sus antebrazos en mi espalda, pero no iba a ceder tan rápido di un paso atrás aún abrazado a él y volví a estamparle contra la pared. Intenté hacerlo una tercera vez pero el grandullón había cogido un trozo del espejo y me lo clavó en el costado. Arqueé la espalda de dolor y aprovechó para zafarse. Sentí una patada en el pecho y tropecé hasta caer al suelo. Se acercó a  mí, con paso firme, sujetando el afilado pedazo sobre su cabeza dispuesto a dar el golpe letal, pero reaccioné a tiempo dándole un fuerte puntapié en la rodilla que lo desequilibró. Me levanté como pude, cubierto de sangre mientras él iba dando tumbos. Me embistió agarrando el espejo con una mano, le esquivé gracias a una finta y giré antes de que él terminase su carrera. Cogí del suelo una puerta oxidada de una de las viejas taquillas que había en el vestuario y pude usarlo para bloquear la segunda embestida. El golpe hizo que el pedazo se quebrara cortándole la mano. Aproveché la oportunidad y le arreé un fuerte golpe con el escudo improvisado en la cabeza, dejándolo inconsciente por la contusión.

Agarré a mi hijo del brazo y salimos de allí corriendo antes de que alguien apareciera. Ahora llevamos media hora huyendo, buscando un sitio donde escondernos, pero no parece que nadie nos esté siguiendo. En cuanto encontremos un sitio seguro donde pasar la noche pararemos, no tiene sentido correr indefinidamente. Tienen coches, si nos van a seguir van a correr más que nosotros en cualquier caso así que es mejor parar a descansar y preparar una buena defensa. No se lo voy a poner fácil. No llevo 8 años criando a mi hijo para que ahora sea otro el que se lo coma.

×××

Objetivo: #8 (Relato postapocalíptico)
Palabras usadas: 1599 [Milpalabrista]
Objetos Ocultos: #1 (Daga de cristal) - #31 (Candado)
Medallero:
- Narrado en primera persona [Verborrea Interminable]
La imagen de cabecera es una fotografía hecha por Crisco Photography (editada por mí) bajo licencia de Creative Commons (CC BY-NC-ND 2.0).
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23 Comments

  1. Buenas tardes

    Acabo de leer tu relato y me ha gustado mucho, sobre todo por el final. También por el ambiente que recreas, tan puramente apocalíptico. Muy bueno.

    Hay algunas erratas y tonterías que te cito:

    “No pude hacer otra cosa que levantar mis manos en sumisión.” Esto lo acabará aceptando la RAE. No es una incorrección, pero si en una oración aparece una parte del cuerpo del sujeto de la oración, se debe usar el artículo y no el posesivo: “levantar las manos en sumisión” Otra cosa sería: “No pude hacer otra cosa que levantar sus manos en sumisión”, porque serían las manos de otro.
    Lo mismo con “Recibí repetidos golpes con sus antebrazos en mi espalda”

    Esto es una simple errata. Falta un punto donde lo pongo en mayúsculas: “pero no iba a ceder tan rápido (PUNTO) di un paso atrás” (quizá también vaya una coma)

    “Aproveché la oportunidad y le arreé un fuerte golpe con el escudo improvisado en la cabeza, dejándolo inconsciente por la contusión.” (Creo que es un gerundio de posterioridad, porque un arrear un golpe es una acción no durativa).

    Lo repito: me ha encantado tu relato.

    Un saludo.

    Juan.

  2. Vale, me ha gustado muchísimo y me ha atrapado desde la primera línea. Imposible no seguir leyendo.

    La ambientación es genial y la escena de la pelea en los vestuarios está muy bien descrita. No me esperaba para nada ese final, se ve que nunca se está a salvo en el postapocalipsis.

    Ahora me cabe la duda de si a la madre también se la comieron, aunque imagino que no.

    Un saludo 🙂

    • Gracias por comentar! Me alegro de que te haya gustado,no estoy muy acostumbrado a describir acciones tan largas como una pelea y tenis miedo del resultado.

      Tampoco sé qué pasaría con la madre, supongo que es una oportunidad para un buen micro conectado 😉

      • Yo tampoco, es cosa de practicar.

        Calla, que se me había ocurrido lo del micro, aunque no hacerlo sobre la madre 😂 Hay que aprovechar los cabos sueltos…

  3. Hola,
    me ha gustado como describes el mundo, la trama me ha parecido original.
    No sé si es por el diseño de tu página pero el penúltimo párrafo se me ha hecho largo. Supongo que no querías partir la pelea.
    En definitiva, un mundo difícil y cruel en el que no quisiera vivir jaja.
    Un placer leerte.

    • Gracias! Tienes razón con la pelea, a lo mejor queda larga para un relato tan corto, pero acortarla o partir el párrafo me parece peor. No sé.
      De todas formas gracias de nuevo por leerlo y por tomarte tu tiempo en comentar!

  4. ¡Hola! Acabo de leerlo y me ha gustado mucho. Está genial la ambientación y la inmersión que haces en ese mundo tan cruel. Me ha enganchado desde la primera línea.
    Me chirría un poco cuando escribes: “ERA algo malo, ESTE sol…”, creo que es una incoherencia, si era algo malo, debía ser aquel sol. Son tonterías. Lo importante es la trama y los personajes. Un sosazo el niño de 8 años, que podía haber hecho algo en la pelea…¿o estaba atado?
    Por cierto, ya puede correr ese niño… ¡vaya final! Eso es un apocalipsis doméstico.
    Felicidades por el relato.

    • Muchas gracias!
      Sí, a mitad del relato decidí cambiar el tiempo, seguro que se me ha colado algún gazapo más. Bueno y gracias por el aviso! Por lo demás muchas gracias por pasarte a leerme, me alegro de que te haya gustado.

  5. Buenas Brayan. Lo primero decirte que me ha gustado mucho. Ha ido cobrando intensidad y el remate final muy bueno.

    Algunas cosillas que señalar:

    “Si eso de por sí era algo malo, con este sol infernal era mucho peor.”
    Esa construcción no me suena nada bien. El segundo “era” debería ser un “es”, quizás. Incluso un “ya” antes del era. Eliminar el “algo”; Si eso de por sí ya era malo, con este sol infernal es mucho peor./Si ya de por sí, eso era malo, con este sol infernal es mucho peor.
    Incluso obviar el segundo verbo; Si eso era malo ya de por sí, mucho peor con este sol infernal.

    En “se bajó de el asiento de atrás.” Me llama la atención que no hayas empleado la contracción del, del asiento de atrás. Ahorras una palabra.

    “Lo último que recuerdo fue el golpe que me dio en la cabeza con la culata de su rifle.” No digo que no, pero si es por detrás, al no verlo venir, dudo que recordara el golpe y con qué fue dado. Por delante, viéndolo venir… pudiera ser. Vamos, que ahí, diría algo tipo: “…y se subió al jeep. Me debieron golpear fuerte. Es lo último que recuerdo, antes de despertar en absoluta soledad.”

    “Aún siendo sólo los que vinieron hasta el lago, cosa muy improbable, eso seguían siendo 6, contando con el conductor del jeep.” ¿Y ese eso? A lo mejor viene de “cosa muy improbable eso”. De todas formas, creo que sobra. Y el seis creo recordar que se recomienda escribirlo con letras.

    “…podía ver una esas ciudades fantasma que hay ahora en el continente.” ¿Es relevante el continente en el relato? No has especificado ubicación, ni haces más referencias geográficas. Se podría eliminar, porque no aporta información. “…una de esas ciudades fantasma que quedan.” o algo así.

    “…por donde los futbolistas saldrían a su casa tras los partidos.” A su casa, o al bar, o al hotel, o al puticlub… Vamos, que con decir ” por donde saldrían los futbolistas (o los jugadores, o los equipos…) ahorras seis palabras más.

    “… opuesta a donde estaba, sí, es un truco muy viejo”. Cambiaría la coma delante de la afirmación para separarlo en dos frases.

    “Rebusqué las llaves en el guardia…” Me suena raro rebuscar algo en alguien. Quizás simplificaría con “Busqué sus llaves, pero no hubo suerte.” Porque otra forma sería recurrir a registrar al guardia en busca de…., que alarga innecesariamente la frase.

    “Era más grande que yo, y estaba mejor alimentado, por lo que tenía que ser más listo.” Quita la coma delante de la y. ¿Más listo por estar mejor alimentado, o mejor alimentado por ser más listo? No sé. Es algo que suprimiría o cambiaría listo por fuerte o ágil.

    Y para finalizar, habría que darle un repaso a la puntuación, sobre todo desde la pelea hacía el final.

    Lo primero que iba pensando en decir según leía, era que reiterabas mucho lo de “mi hijo”, y pensaba que podrías haber obviado algunas marcas de estas (digo marcas refiriéndome a la expresión) o sustituido por otras para no repetirlo tanto. Pero claro, esa reiteración te hace pensar en la desesperación de un padre que intenta salvar a su hijo de semejante destino, y entonces al final ¡bum! jejeje. Sí, está bien puesta tanta referencia a su hijo. 😉

    • Buenas!! Muchas gracias por tus anotaciones, todas son muy acertadas,la verdad. Lo de bien alimentado veo que me quedó mal, porque el que tenía que ser más listo era el narrador. En plan: él es más fuerte y está mejor alimentado, por lo que yo tenía que utilizar mi inteligencia.
      En general toda la última parte la hice un poco deprisa y corriendo, creo que se nota.

      Muchas gracias de nuevo y me alegro de que te haya gustado!

  6. Pues todas mis observaciones de mimimí ya las han dicho Juan Y RJRandom, así que solo me queda decirte que me ha gustado mucho el relato, pa ambientación tipo Mad Max, la lucha del padre por recuperar a su hijo y el brutal final. Eso sí, he echado en falta mujeres ^_^’

    • Se te han adelantado esta vez!
      En un principio iba a estar protagonizado por la madre, pero luego me parecía demasiado típico que sea la madre la que se haga cargo del hijo, así que lo deseché. Pero sí, tienes mucha razón, cualquiera de los personajes podría haber sido perfectamente una mujer y habría sido más verosímil.

  7. ¡Hola!
    A sido fantástico, sobre todo el final, me sorprendió muchisimo. Pensando que el rescate era por amor y resulta que se lo comerá el. Vaya imaginación a tuya, yo no llego a tanto jajajaja.

    • No sé si no tener esta imaginación es algo malo en este caso… a lo mejor estoy un poco perturbado de más :p
      Muchas gracias por pasarte, como de costumbre es un placer tenerte entre mis comentarios.

  8. Me ha encantado la ambientación, está todo tan bien detallado y descrito. Y ese finaaal. Pero me ha gustado un montón, fue muy ameno al leer y es una de las cosas que más me gustan.

  9. Genial relato post apocalíptico, muy a lo Mad Max 😛 creo que lo has ambientado genial, tanto en la situacion como en las sensaciones y emociones que desprende el personaje protagonista, el final me ha parecido genial, me ha recordado a un microrelato de Stiby de un evento del año pasado de nosequé que me gustó mucho y traía la misma idea ^^. Me encantó la idea de situarlo en un estadio. Estupendo, enhorabuena.

    .KATTY.

    • Muchas gracias Kat! Me alegro de que te haya gustado.
      Este relato es, en realidad, una adaptación de un micro que escribí en tuiter hace un tiempo, a lo mejor es ese el que te suena y se lo has asignado a stiby porque te gustó tanto que no pensabas que pudiera ser mío! :p

  10. Hola Bryan!!!, igual que al resto de mis compañer@s me ha gustado mucho tu relato, y me pasó desde las primeras líneas situarme en el escenario que construiste de limitaciones, pobreza y del mundo que no mejora. Me imaginé también Mad Max, pero eso tambien fue por la foto de inicio del relat.
    A su vez me encantó que pusieras al padre en el rol de cuidador y protector de su hijo. Siguiendo y también concordando, la pelea esta muy descrita, con detalles precisos que permitían ser quizas un espectador de la riña, sino que el protagonista esquivando golpes, pudiendo así salvar a su hijo.
    Finalmente las líneas finales, de la huída tambien me hizo un poco recordar los Juegos del Hambre, quizás no ha tod@s les suceda lo mismo, y perdón por tomar dos referencias, pero creo que en lo distópico existe ese patrón.
    Felicitaciones y saludos desde Chile!

  11. Feliz navidad, estos son los relatos que me gustan para los micro, estos que te dejan y ¿ qué podría pasar luego? Toda la narrativa una gran desesperación del padre y me pregunto realmente ¿ se iban a comer al niño? Lo sabrán en mi micro.

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