Bakcheia

Bakcheia

Feliz año nuevo. Como sabéis el año pasado participé en el Origireto, un reto de escritura creado por Katty (La pluma azul de Katty) y Stiby (Sólo un capítulo más). Este año es un tanto diferente, sólo incluye un relato al mes (sin microcuentos). Como en la anterior edición, cada uno teniendo que cumplir uno de los 12 objetivos que el propio reto propone, pero esta vez con el añadido de uno o dos objetivos secundarios. Eso añadido a los ya habituales objetivos anuales, objetos escondidos y incentivos para que nos comentemos y apoyemos entre los participantes. Vamos, que un reto bastante chulo al que apuntarse. Si tenéis más curiosidad pasad por cualquiera de sus blogs, y no dudéis en preguntar.

Sin más rollo, aquí tenéis el primer escrito.

Bakcheia

Amélie siempre estaba trabajando. No llevaba mucho tiempo en la empresa, pero su profesionalidad y esfuerzo era bien conocido por todo el mundo. Todo el mundo estaba encantado con ella. Por eso no era de extrañar su carrera meteórica. En tiempo record alcanzaba puestos de cada vez mayor responsabilidad. A pesar de eso trabajaba más duro cada vez. No lo hacía por ambición. El reconocimiento era siempre agradable, pero no era eso lo que le hacía quedarse hasta tarde en la oficina. Tampoco era el amor por su trabajo lo que le obligaba a llevarse la tarea a casa. Todo eso lo hacía su propia responsabilidad autoimpuesta. Cuando ella se comprometía, cumplía. No le importaba que las exigencias fueran imposibles de conseguir de otra forma, o que se estuvieran aprovechando de su ética profesional. Ella trabajaba con ahínco, hasta la extenuación, porque lo consideraba su obligación. Aquella noche, como muchas otras, Amélie se quedó dormida mientras terminaba unos informes en el despacho de su casa. Son incontables las veces que amaneció así. Pero no aquella noche. Alguien golpeando la puerta la despertó. Miró el reloj de su ordenador, al principio con sorpresa por la hora; rápido se convirtió en preocupación, debía ser algo grave para que la molestaran en mitad de la noche; y al final llegó el enfado, cuando al abrir la puerta no había nadie. Tras cerrarla y girarse para ir, esta vez sí, a su habitación, su pie notó algo. Era un sobre. Dubitativa, se agachó a recogerlo. Tenía su nombre escrito en tinta púrpura, con una caligrafía muy elaborada, llena de florituras. En el dorso, un sello de lacre en el que podía diferenciarse un racimo de uvas. Lo abrió sin salir de su desconcierto. ¿Un sobre escrito a mano, lacrado y sin remitente, en plena era de las comunicaciones digitales? Amélie apreció el esfuerzo y reconoció que el misterio estaba bien conseguido. Misterio que continuó en su interior. El papel que contenía, tan grueso que parecía cartulina y de color amarillento, también estaba escrito a mano, con la misma tinta y la misma caligrafía adornada. El papel, adornado con vides y hiedras, era una invitación. Una invitación a un baile como reconocimiento a un esfuerzo excepcional en el trabajo. Como firma, una simple D mayúscula, aún más recargada y ornamentada que la A con la que habían escrito su nombre. No podía salir de su asombro. Todo le parecía muy surrealista. Era consciente de que nada tenía sentido, esa carta no venía de su empresa, ellos habrían mandado un email a su dirección del trabajo. O, si hubiesen querido hacer algo más formal y pintoresco, al menos habrían puesto el logo de la empresa en el sobre o en la carta. Se le ocurrió que podría tratarse de alguna broma de mal gusto, pero algo en su interior le decía que no, que era real. Además, le parecía un poco demasiado elaborado para una broma. Por no decir que no se le ocurría nadie que pudiera querer gastarle ese tipo de broma. En cualquier caso era irrelevante. Tenía mucho trabajo, no podía perder el tiempo con bailes absurdos. Al día siguiente apenas pudo rendir en la oficina. No podía dejar de pensar en la misteriosa invitación. Lo intentaba con todas sus fuerzas, pero no conseguía sacarla de su cabeza. No quería reconocerlo, pero sabía que si no asistía al baile se arrepentiría. Al principio pensaba que era sólo por el suspense, por saber quién estaba detrás de todo esto. Pero era algo más, como una fuerza invisible que la empujaba a la conclusión de que no podía perderse el evento. Como una silenciosa vocecilla intentando suplantar a su propia conciencia. Decició que no tenía sentido resistirse a ella. Iría al dichoso baile.

Cuando llegó a la dirección que indicaba la invitación estaba desconcertada. No es que fuera una parte de la ciudad que conociera muy bien, pero nunca se habría imaginado encontrar allí semejante mansión. Aún así iba todo muy a juego con la parafernalia de la invitación. Todo tan ostentoso. Incluso le hizo gracia ver las vides en el jardín. Estaba claro que a su anfitrión le gustaban las uvas. Subió la escalinata de mármol hasta la impresionante puerta de madera. Cogió aire y tiró de la pesada aldaba para llamar. El sonido metálico hizo vibrar toda la estructura. Al poco la puerta se abrió y un hombre con la cara llena de arrugas y vestido con un chaqué se echó a un lado, invitándole a pasar con un gesto de la mano. —Bienvenida a Eleusis Manor, señorita Villanueva. La estábamos esperando. Por favor, espere un segundo aquí sentada, El señor D estará con usted en seguida. Amélie quiso preguntarle por el misterioso señor D, pero cuando se quiso dar cuenta el mayordomo había desaparecido. Por fortuna no tuvo que esperar mucho. Solo unos segundos más tarde un hombre alto, de una guapura exagerada y con un aire de magnificencia se presentó ante ella. Estaba segura de que no lo había visto en la vida, aún así le resultaba acogedoramente familiar. —Queridísma Amélie, ¡por fin has llegado! Estábamos empezando a pensar que no aparecerías. Hubiera sido una lástima, ¡eres la invitada de honor! Pero dónde están mis modales. Bienvenida a mi humilde morada —dijo sin ningún ápice de ironía —. Puedes llamarme Dio. —Es un placer, Dio. ¿Podrías explicarme qué es todo esto? —Juraría que lo deje bastante claro en la carta. Un reconocimiento a tantos años de duro trabajo. Una pequeña fiesta. Eres la invitada de honor. —Pero no lo entiendo, ¿trabajas para mi compañía o algo así? A Dio se le escapó una pequeña risa ante tal ocurrencia. —Para nada, digamos… que soy un filántropo. Cada cierto tiempo busco a alguien que supera los límites del esfuerzo y organizo una fiesta. Puedes verlo como un reconocimiento a tus méritos. —Todo esto es un poco raro. No te ofendas, pero no quiero aparecer mañana abandonada en un contenedor, muerta y sin riñones. —Para nada, entiendo tu suspicacia. Al fin y al cabo no me conoces de nada. Pero en el fondo sabes que puedes confiar en mí, ¿verdad? —Eso no lo hace menos raro. Esta vez la risa que se le escapó a Dio fue una carcajada. —Tienes toda la razón. Pero cambiemos de tema, total, no nos va a llevar a ningún lado. Déjame hacerte una pregunta: ¿Eres feliz? La pregunta le pilló por sorpresa. —¿Cómo? Sí, claro. Supongo… —¿Supones? Pobre Amélie. No se supone que se es feliz. Cuando eres feliz lo sabes. —Claro que lo sé. Tengo un trabajo que me encanta y en el que me siento valorada. Tengo una carrera prometedora por delante. No podría pedir nada más. —Y aún así te falta algo, ¿me equivoco? —Vaya, eso sí que no me lo esperaba. ¿Vas a soltarme el discurso de la familia? Te llevarías de miedo con mi madre. Otra carcajada. —¿Familia? No podrías estar más perdida. Habrá quien encuentre felicidad en la familia, supongo, en fin, no seré yo quien los juzgue, pero no es lo mío. Yo hablo de felicidad de una forma más pura, más real. Felicidad en sí misma. Felicidad que no depende de nada más que de uno mismo. —No creo que exista semejante cosa. Mírate tú, por ejemplo. Seguro que piensas que eres feliz, pero mira a tu alrededor. A simple vista se ve que no te falta de nada, así cualquiera puede ser feliz, pero esa felicidad no es en sí misma. —Puede ser, tampoco estoy aquí para convencerte de lo contrario. Estamos aquí sólo para pasarlo bien. Dejemos los temas profundos para otra ocasión. El resto de invitados te está esperando. ¿Me concederás el honor de acompañarte? —No se, todo esto me parece un poco turbio. Quizá debería marcharme. —Bobadas. Ya has venido hasta aquí. Sabes que quieres entrar. Por supuesto que quieres. Si alguien se merece una noche sin preocupaciones esa eres tú, Amélie Villanueva. Un poco de diversión nunca ha matado a nadie. —Famosas últimas palabras, pero bueno. Mentiría si dijera que no siento curiosidad por ver qué hay detrás de esa puerta.

Amélie acompañó a su anfitrión hasta una sala con los techos más altos que había visto jamás. Lámparas de cristal llenaban la estancia de luz, y los invitados, incontables, aplaudieron su llegada mientras Dio hacía los honores de presentarla. Era cierto que todos parecían encantados de tenerla en la fiesta. Se sintió muy abrumada, pero le gustó la acogida. Intentó repasar las caras de los invitados, pero había demasiados y ninguno le recordaba a nadie. Tras la ovación el propio Dio le acompañó hasta una barra de bar que se encontraba al fondo de la sala. Se pusieron entre un hombre bajito y regordete y dos chicas muy guapas que cuchicheaban entre ellas. Una guiñó un ojo a Amélie, lo que hizo que esta se sonrojara. Había un camarero trabajando tras la barra, pero con un gesto de cabeza Dio le indicó que no hacía falta que se acercara. En lugar de eso fue el mismo anfitrión el que pasó al otro lado de la barra. El hombrecillo y las chicas se acercaron a Amélie y empezaron a hablar de cosas sin importancia, como en cualquier otra fiesta, mientras Dio le preparaba algo para beber. —Aquí tienes, una bebida de mi propia cosecha. La llamo Bakcheia. Es como tres cuartas partes de vino, de mi propia bodega, con zumo de un par de frutas  y un ingrediente secreto que nunca me sacaréis. —Sin que nadie le insistiera o siquiera lo mencionara el mismo acercó la mano a un lado de la boca y susurró, de manera inaudible—: Flor de Lililá. Amélie conocía el cuento, por lo que asumió que se trataba de una broma de su excéntrico anfitrión. El hombrecillo levantó su propia copa y brindó por la invitada de honor. Cuando Amélie se bebió el brebaje se sorprendió de lo rico que estaba. Intentó pensar en algo que hubiese probado alguna vez que estuviese más bueno que aquello, pero no se le ocurrió nada. De repente todo se volvió muy confuso a su alrededor. Se vio dando vueltas en un remolino de colores donde apenas podía distinguir a los demás invitados. La música dejó de ser melódica y se convirtió en un sonido desigual y arrítmico. Los temores de Amélie la invadieron a una. La habían drogado. Como pudo ser tan tonta. Se giró al hombrecillo, pero ya no había uno, ahora era un sátiro. Las chicas tampoco eran humanas, eran ninfas que reían mientras ella lo estaba pasando fatal, haciendo que se encontrara peor. Asustada se alejó de la barra dando tumbos. Se acercaba a otros invitados y ninguno era normal. Una docena de hadas diminutas bailaban con energía, revoloteando de un lado a otro. Un centauro con voz profunda contaba chistes a duendes y elfos que los recibían con risas agudas. Un flamenco con sombrero bebía vino de una fuente mientras que Albert Einsten se abrazaba a su cuello con una mano y levantaba una jarra de cerveza a modo de brindis con la otra. Amélie, asustada y sudorosa se chocó con Dio. —¿Qué me has dado? ¡Quiero irme de aquí! —No te preocupes, es la flor. No te hará daño, te lo prometo. Confía en mí, déjate llevar. Solo disfruta de la fiesta. —Estoy teniendo alucinaciones muy raras. —Estás desorientada, es normal. Le pasa a todo el mundo la primera vez. Pero fíjate bien. No estás alucinando. Todo eso que estás viendo es real. Su voz la tranquilizó, no entendía por qué tenía ese efecto en ella, no le terminaba de gustar, pero no podía dejar de hacerle caso. Cuando por fin todo dejó de dar vueltas comprendió lo que le intentaba decir. Su anfitrión no mentía, todo a su alrededor era real. Sólo era una fiesta. Una fiesta que nunca acabaría. Ella solo tenía que darlo todo. Dejar que el éxtasis invada su cuerpo. Por primera vez en la vida lo sintió. Estaba siendo feliz.

×××

Objetivo Principal: <8> Escribe un relato sobre un baile. 
Cuentos y Leyendas: <I> La flor de Lililá
Criaturas del camino: <V> Hadas
Palabras usadas: 2009 [Milpalabrista]
Objetos Ocultos: <14> Personaje conocido (Einstein), <16> Flamenco
Objetivos anuales: 
 - Personal: Que cada relato homenajée a un dios olímpico (Dioniso/Baco)
 - Rosa Insolente: Protagonista femenina.
La imagen de cabecera es una fotografía hecha por Michael Pardo bajo Dominio Público.
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Declaración

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Sirena

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35 Comments

  1. Muy curioso el contraste entre la primera parte del relato y el baile en sí. También entre la actualidad del relato y lo sacado de otra época que parece Dio. Me han gustado mucho los primeros párrafos descriptivos, está todo muy bien narrado y despiertas curiosidad por el personaje. Solo hay una cosa que me ha extrañado un poco, y es que la chica tenga nombre francés y apellido español. Podría ser que cada padre fuese de un país, pero me ha llamado la atención esa combinación sin mayor contexto.

    La verdad es que no conozco el cuento de La flor de Lililá. Supongo que tendré que echarle un ojo para ver si me he perdido algún detalle más allá del ingrediente secreto de la bebida. Me ha gustado la parte de las alucinaciones y esas líneas finales, a partir de: «Cuando por fin todo dejó de dar vueltas comprendió lo que le intentaba decir». Ha sido una muy buena forma de cerrar el relato.

    ¡Un saludo!

    • Muchas gracias por pasarte a comentar!
      Vamos por partes:
      El nombre no tiene mayor más importancia que el que esconde su significado. Esto es algo que hay mucho, poner nombres que originalmente significan algo que defina un rasgo principal del personaje, o en honor a un personaje histórico o de ficción con quién compadre algún detalle. Amélie es un nombre francés que significa trabajadora, Villanueva es una muy libre y personal traducción al apellido inglés Newton(de new town), en honor al famoso científico que dedicó toda su vida a su trabajo.. En cuanto a la mezcla, no tiene mucha relevancia y le dejo a manos del lector el hecho de si su madre era francesa y su padre español, le pusieron el nombre por algún antepasado francés, o porque les gustaba mucho (estás hablando un un Brayan Martín Blanco, sin ir más lejos, me pareció un detalle curioso).
      En cuantos la flor de lililá, no tiene mucho que ver lo que pasa en el cuento que lo que pasa en mi relato, todo hay que decirlo. Es cierto que en el cuento lo usan para curar a la madre y aquí quise hacer un poco la gracia de que Dio, con ese brebaje, estaba curando su alma.

  2. Me encantó tu relato conecta desde un inicio y ese toque de misterio sobre lo que le sucede a la protagonista. Esa flor de Lililá tiene efectos mágicos y curativo, así que Amélie ha sido curada su alma encadenada a una vida sin sentido.Bello mensaje. (Ojo revisa unas (y -i que están juntas)”con vides y hiedras,”Saludos

    • Gracias por tu comentario. Sí, quise hacer un poco la broma con la flor y sus efectos curativos. En cuanto a la errata, “y hiedras” es correcto, porque aunque hiedras empiece con i, el diptongo hace una excepción a la norma.

          • Gracias, casi nunca hago acotaciones gramaticales, pues he aprendido más por ensayo y error, no soy las que se aprende las cosas de memoria me cuesta mucho memorizar (jajaja) ,pero tuve la duda porque lo vi 2 veces y por eso hice el comentario. Agradecida.

          • No te preocupes, está bien señalar los fallos! A cualquiera se le pueden escapar y a mí se me cuelan muchos. Seguro que alguien encuentra alguno, ya verás. Lo único que justo en este caso el fallo que encontraste tú no era un fallo, pero no tiene nada de malo!

  3. Wolas Brayan! Me ha gustado todo el ambiente de la fiesta y la ironía de Amelie xD Eso sí en el momento que se reveló Dio… Lo siento, vi una jojo reference y ya vi a todos los de la fiesta con las pintas de los jojos xDDDD (que tampoco iba muy desencaminada cuando se revela el pastel xD.)

    Y lo único “negativo” es que exhaustación no significa lo que tú piensas, porque significa: expulsión o salida de los productos de la combustión de un motor; y creo que la palabra que buscabas era extenuación. Vale que la pobre muchacha trabaje como un robot, pero no la veo cargando con un motor xDDD

    ¡Nos leemos! Un saludín.

    • Vaya! No tenía ni idea de que exhaustación no significaba lo que yo pensaba que significaba! Pero bueno, seguro que no es la primera vez que se me cuelan un calco del inglés. Gracias por el apunte, seguro que no se me olvida nunca.

      En cuanto a la referencia de los JoJo’s, nunca los he visto, pero he visto lo suficientes memes para saber qué hay un tal Dio y hasta yo mismo cuando lo escribí, no pude evitar pensar en él, así que te entiendo. Pero me alegro que eso no haya estropeado tu experiencia de lectura! Un poco de “bizarrismo” no desentona con el personaje al fin y al cabo 🙂

  4. ¡Hola, Brayan! Me ha gustado bastante el relato. No tenía ni idea de tu objetivo personal y a mitad del relato me he parado en plan “Es Dioniso, ¿verdad?”. Me parece un objetivo muy chulo.

    No sé si sentirme mal por Amélie, eso de dejarse embaucar por un dios hedonista no lo veo ideal, pero su vida de antes tampoco era mucho mejor, pobrecita mía xD.

    Lo único, que igual ha sido una percepción personal, es que al principio del relato he visto muchas frases muy cortas seguidas y me ha dificultado un poco pillar el ritmo de la lectura.

    ¡Felicidades por el primer relato del reto! Estoy deseando leerte el resto del año, que ya sabes que me gusta mucho cómo escribes. ¡Hasta luego!

    • Muchas gracias! Ojalá poder decirte que las frases cortas del principio son a propósito, para sentir la agonía de Amélie, pero que va, es novatez pura y dura. Bien cazado el dios, y sí, no es un final bueno al uso, pero no quería que mi objetivo personal fuese una mera referencia o guiño al dios y ya. Quiero que sea una oda al mismo y, en este caso, al hedonismo que dices. Para mí este ha sido fácil porque yo mismo soy bastante hedonista, a ver qué tal me salen los demás! Si consigo todos me gustaría juntarlos todos en un libro y subirlo a lektu. A ver qué tal se me da.
      Lo dicho, muchas gracias por leerlo y más aún por tu crítica.

  5. ¡Hola, chico antisistema!
    A ver, soy fan del relato en general. Me gusta muchísimo el ambiente que se desarrolla; primero muy común, muy actual, y después el airecito a épocas pasadas, a fantasía. Es un contraste brutal, pero que con tu forma de narrar haces que se lea muy lógico (? Toda la parte del baile me ha recordado fuertísimo a Percy Jackson, cuando Percy, Annabeth y Grover (un sátiro) quedan atrapados en el Casino Lotus. Jejeje.
    En cuanto a los nombres: Amélie me ha recordado, obviamente, a Amelia Poulain. x’D La aparición de Einstein se me hizo rarita, pero me dije a mi misma: “Carly, está en un baile con sátiros, ninfas, hadas y demás criaturas fantásticas, que Einstein esté es normalísimo. 🙄”. Dio me gusta bastante, pero admito que prefiero “señor D”. ¿Por qué? Justo ahora no lo recuerdo, pero estoy casi segura que es porque ya lo he leído en un libro o oído en una serie. 😅 La personalidad del señor D me lleva a concluir después de una profunda y amplia reflexión que es un sátiro. Y si no es no me importa, para mí es un sátiro. 🤷🏽
    ¡Nos leemos el mes que viene! Que la Gran Diosa Gamba Cósmica Intergaláctica te bendiga con mucha inspiración. 😗😗😗
    Besos,
    Carly.

    • Hola, Carly!
      Muchas gracias por pasarte a leer, me hace mucha ilusión que te haya gustado el relato. A mí también me gusta señor D más que Dio, pero a él le gusta más así. Qué puedo hacer yo? Eso sí, lamento decirte que no es un sátiro, pero es el dios de los sátiros! El mismísimo Dioniso, con sus uvas, su vino y su afán o r una buena fiesta. Sabiendo eso, supongo que es normal que te recordara a Percy Jackson! No lo he leído, así que no sé cómo será el capítulo del casino, pero no sé por qué me imagino que un casino de ese universo no debe de andar muy lejos de este baile que yo relato.

      Lo dicho, gracias por pasarte.
      Nos vemos!

  6. ¡YA SABÍA POR QUÉ ME SONABA! Ahora me dan ganas de pegarme. x’D

    En Percy Jackson a Dioniso le dicen señor D, como aquí. Y yo pensando en un sátiro. 🤦🏽‍♀️🤦🏽‍♀️🤦🏽‍♀️ ¡Y lo menciono y todo! Voy de mal en peor, vale. ¡Y tú pusiste muchas referencias! Las uvas, el Bakcheia —que ahora que lo menciono, ¿cómo se te ocurrió el nombre?—, y todo lo estrafalario. Lo dicho, voy de mal en peor. Ay, Amélie estuvo en una bacanada y yo ni enterada. Tristísimo. Ella tampoco, pero es que ella no se entera de nada. 🤷🏽

    ¡Beeeesoooos!

    • Lo de Bakcheia lo encontré buscando información sobre el dios para cumplir mi objetivo personal. Supuestamente es el estado de éxtasis que sufre b los que han sido bendecidos por él, o algo así. No tenía ni idea de que lo llamaban Señor D! Pero seguro que inconscientemente lo había escuchado por ahí y lo asimilé sin darme cuenta.

  7. Ah, y el Hotel Casino Lotus está inspirado en el mito de los lotófagos, puedes buscarlo. 7u7

  8. ¡Hola!

    Tenía pendientísimo leerte ahora que has vuelto al Ori, y no me has defraudado para nada. No sabía cuál sería tu objetivo personal y sinceramente me parece maravilloso, quiero leerlos TODOS. Y si consigues hacer los 12, siempre podrías incluir un extra en la edición de Lektu con Hestia, la eterna olvidada, sí, verdad, ¿porfa?

    La idea de coger a una mujer que es literalmente una workaholic y meterla en una bacanal me parece lo mejor, best, top. Muy bien llevada la trama y la intriga, con todos los detalles bien puestos para llevar a le lectore por donde tiene que ir pero a la vez dejando las cosas claras.

    Sin embargo, te ha fallado un poco el tempo. Al principio se siente el agobio y logras mantener la tensión hasta que llega a la casa, pero el diálogo, si bien muy interesante, cambia el ritmo y creo que requeriría de un poco más de misterio, así como el resto de la parte intermedia hasta que Amelie toma la bebida. El ritmo narrativo lo vuelves a coger rápidamente una vez empieza a sentir los efectos de la flor, y esa parte es probablemente mi favorita, aunque seguida muy de cerca por la descripción de la carta.

    También tienes en el segundo párrafo un traspiés de tiempos verbales, en la frase “Son incontables veces las que amaneció así.” Considerando los tiempos verbales del resto del relato, debería ser “Eran incontables veces las que había amanecido así.”

    ¡Nos leemos!

    • Muchas gracias! Me alegra mucho que te haya gustado. A mí tampoco me convence mucho el medio, intento cortarme con los diálogos pero a veces me cuesta, la verdad.
      Ojalá consiga hacer los 12, sería la leche. Y meter un bonus track con Hestia no lo había pensado, pero me parece una idea maravillosa. Cuenta con ello! De momento ya tengo pensado dios y prácticamente todo el relato de febrero. A ver cómo continúa el reto!

      Lo dicho, muchas gracias por leerme. Sabes que siempre es un placer tenerte por aquí. Saludos!

  9. ¡Hola!
    muy bueno, ha sido espectacular, todo un evento para que ella se liberara y fuera feliz. Un buen matiz para decirnos que no todo es trabajo, bueno al menos yo lo entendí así jejeje.
    Genial, como todo lo que escribes.

    • Ay, muchas gracias! Me alegro que te gustara. Sí, ese era un poco el mensaje, era un mensaje fácil ya que a mí trabajar no es que me guste mucho! A ver qué tal se me da cuando el dios que me toque sea uno con el que no promulgue demasiado…
      Nos vemos!

  10. ¡Hola Brayan! Como siempre hago, primero comento y luego leo el resto de comentarios.
    Un relato muy sorprendente, la verdad. Me ha gustado mucho la historia, que me ha mantenido enganchada de principio a fin, tu dominio de la intriga es genial, ya que no es un relato de acción precisamente. He estado durante todo el relato intentando descifrar quien era el hada madrina y dónde estaban las odiosas hermanastras… hasta que me he dado cuenta de que el cuento de Cenicienta no estaba entre los objetivos del reto … anda que…
    Solo hay una cosa que no acaba de cuadrarme y es que siendo la prota tan currante, tan metódica, tan autoexigente…¿como es que le da tanta importancia al mensaje? Aún asi mi mente me dice que hay una vuelta de tuerca en ese punto y que el estrés le juega una mala pasada a Amelie. Aunque si seguimos leyendo hasta el final las interpretaciones posibles se multiplican asombrosamente.
    ¡Es un gran relato!

    • Muchas gracias por pasarte y comentar!
      Me alegro de que te haya gustado. No wnrie do muy bien a qué te refieres con que le da mucha importancia al mensaje. Si te refieres a por qué la invitación le absorbe tanto que es incapaz de rendir en el trabajo, tal y como yo lo veo es sencillo: cua do un dios en persona te invita a su casa es muy difícil dejarlo correr. El saber que el anfitrión es un dios ya es lo de menos, la magia que hay detrás de la invitación en sí es poderosa ;p

  11. Hola!:
    Me ha gustado mucho el relato y yo le he visto como dos partes. En la primera las frases son cortas, como de mucho estrés por el trabajo de Amélie, y en la segunda, con la descripción de la fiesta y el diálogo, es todo como más relajado. Pensaba que al final ella se iría a su casa y pasaría de la fiesta, la verdad es que daba mal rollo.
    De todas formas, no sé si Amélie acabará bien. No me ha transmitido buena sensación Dio al final. O quizá si él es un dios, la fiesta es real y la vida y el trabajo de Amélie no.
    Creía que el señor D sería Drácula, vampiros que le gustan a una xD. Y el final me ha recordado mucho a la peli de Dumbo, cuando tiene alucinaciones. El caos y los personajes que no cuadran ahí.
    Muy bien Brayan, nos leemos el mes que viene 🙂

    • Hola!!
      Muchas gracias por leerme. Sí, supongo he me quedaron dos partes bastante diferenciadas. No fue totalmente a propósito, pero me parece que ha quedado bien al final.
      Entiendo que al final no quede claro si Amélie acaba bien o mal, la verdad. No era mi intención cuando empecé a escribir, me hubiese gustado que fuese más evidente, pero yo mismo me di cuenta cuando terminé el relato, pero bueno, pienso que puede tener su gracia que quede un poco abierto a la interpretación del lector. Al fin y al cabo no todo el mundo adora a los mismos dioses!
      Gracias por pasarte y deseando estoy de leerte en febrero.

  12. Buenas noches

    Leí tu relato ayer, pero no pude comentar con tanto follón que tengo estos días.

    Reconozco que me ha parecido muy curioso y original. Me ha llamado la atención el motivo por el cual invitan a la protagonista al baile. Y también la realidad alternativa que todo esto le descubre.

    Dio, como anfitrión, me parece dotado de un halo de misterio que te hace preguntarte quién será, o mejor, qué será. También le pega al relato el final abierto. En tu relato, muestras como a la protagonista le abren una puerta a un mundo que convive con el nuestro sin perturbarlo.

    El estilo y el lenguaje, muy bien.

    Un saludo.

    Juan.

  13. ¡Hola Brayan!

    Es la primera vez que te leo y debo decir que ha sido una experiencia genial. Me ha gustado mucho tu relato. El contraste entre la primera parte, con Amélie en su vida “monótona”, y el final, donde todo cobra muchísimo más color y brillo, ha sido fascinante.

    También he de decir que me ha gustado mucho tanto la caracterización de la protagonista como la de Dio. No siempre es fácil dotar a los personajes del carisma que tiene uno de mis Dioses Olímpicos favoritos, sin caer en el absurdo, y creo que lo has logrado super bien. Me olía quien era por los libros de Percy Jackson. Esto me ha recordado un poquito a esos libros, y con el cariño que le tengo, era imposible no pillarle cariño a tu historia.

    La historia me recuerda un poco a esos viejos cuentos de hadas en los que se descubre un poco el mundo oculto de lo sobrenatural durante la noche, como una especie de Cacería Salvaje que en vez de cazar, bueno, festejan.

    Mi única “pega” es que se me ha hecho un poquitito corto, a pesar de que casi has agotado todas las palabras permitidas.

    En definitiva, te leeré los próximos meses.

    ¡Un saludo!

    • Mucahs gracias Thaly! Qué cosas más bonitas me dice. Carly tambien le encontró parecido con Percy Jackson, pero creo que ha sido completamente casualidad. He visto las películas, pero no he leído los libros y aunque me acuerde regular de ellas, sobre todo de la segunda que me gustó menos, pudiera ser que algo me haya influenciado. Eso sí, no recuerdo si Dioniso sale en ellas, las vi hace mucho!

      Lamento que se te haya hecho corto, la culpa a las jefas que no me dejan saltarme el límite 🙁

      En cuanto a los meses venideros, será todo un placer tenerte por aquí. Espero no haber dejado el listón demasiado alto!

  14. Bueno, cuando hablas de uvas ya me lo echaste a la cara xD tenía que ser Dioniso muy bien el objetivo del baile, la flor de lililá un poco por los pelos porque casi que solo la mencionas y me da un poquito de pena n,nU. Las hadas y los objetos ocultos también genial y tu propio objetivo estupendo ^^ te pongo cuatro cosas que encontré, pero vaya, tampoco son nada y la mitad más por tendencia personal que por error.

    Todo el mundo repetido al comienzo suena un poco raro.
    Después de “a pesar de eso” pondría coma, y un par más a lo largo del relato.
    Hay bastantes repeticiones en general, como adornado/adornada casi junto. No es que estén mal, solo que me para un poco la lectura.

    Me ha gustado ^^ me ha parecido todo muy raro, al final me ha dado como mala espina y creo que planea algo oscuro en esa fiesta xD Bien hecho :3

    .KATTY.

    • Sí, reconozco que sutil no estoy intentando ser, la verdad. La flor solo la mencionó, es cierto, pero tiene importancia en la historia porque es lo que libera el espíritu de Amélie.

      Gracias por las anotaciones, las tendré en cuenta para un futuro repaso antes de compilar todos los relatos en un tomo para lektu.

      Me alegro que te haya gustado! Gracias por comentar.

  15. Muy buenas!
    Me ha gustado mucho el relato, ya que tiene bastante trama y no se centra únicamente en el baile (eso ayuda).
    Me ha hecho gracia la mención a que quien usaría una carta hoy en día y también el momento en el que la protagonista piensa que está drogada por las cosas extrañas que ve.
    Me ha gustado el guiño de las uvas para Dionisio y seguro que hay más que no veo (por ejemplo el baile o la fiesta seguramente) porque no conozco mucha mitología.

    De todos modos un relato muy entretenido.

    Sólo un apunte, creo que se le ha ido el formato al cambiar de blog, porque no se ven los enter antes de cada diálogo y se hace un poco confuso de leer.

    Abrazo.

    • Gracias por leerlo, jefa.
      Me alegro de que te haya gustado, este, al ser el primero, me dio más opciones de ser misterioso, con la carta y demás, el resto cada vez son un poco más evidentes (y Kam ya me ha echado la bronca por ello :p) sobre todo porque no soy nada sutil con las referencias xD

      Echaré un ojo al formato, porque no me sorprendería nada que se haya roto todo.

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